¿quién se llevó mi dinero?

Recién levantado leo un titular que dice que «La banca se queja de que no hay clientes solventes para más préstamos» y esto me recuerda la ¿extraña? situación que acabamos de padecer en la economía española y sobre la que nunca leí ninguna explicación. Os cuento: 

Resulta que tenemos una economía que lleva creciendo de modo sostenido durante seis años, a ritmos que llegaron a estar cerca del 3%. Debería ser motivo de satisfacción, porque la macroeconomía no es otro cosa más que la suma de los pequeños agentes que conforman la economía de un país. Pero aquí pasa algo raro; cuando bajamos a pie de calle y hablamos con la gente, trabajadores, autónomos, comerciantes, pequeños empresarios que sudan «tinta china» para sacar sus negocios adelante, la queja es generalizada. Ninguno de ellos está notando la alegría que se debería esperar en economías que crecen a buena velocidad. Estamos en una economía que genera dinero en la parte de arriba, supuestamente, pero que nadie de abajo lo recibe. Algo no cuadra. 

Podríamos tomar el ejemplo del sector turístico, por citar el más importante para el PIB español. Las estadísticas nos dicen que año tras año superamos el número de visitantes y que el gasto medio por turista también aumenta. ¡¡woooow!! Pero ahora vemos la calidad de vida de los empleados de la hostelería, restaurantes, taxistas, guías… y la precariedad es más alta que nunca. Si trasladamos la reflexión al ámbito del empleo en general, vemos que aquello de ser mileurista que hace años era el mínimo, ahora es un techo imposible de tocar. Contratos por horas, trabajos en negro… cientos de indicios que nos hacen ver que por la parte de abajo el asunto está igual o peor que diez años atrás. ¿Quién se ha quedado, entonces, con el dinero derivado de ese crecimiento macroeconómico sostenido en estos 6-7 años?

El titular de la banca arriba reflejado es otra evidencia de lo que estoy comentando, de la existencia de precariedad e inestabilidad en los empleos. Cuando las familias no tienen una base económica sólida y estable, es normal que no generen la confianza suficiente para ser merecedores de un préstamo. Y no entraré en los requisitos de la banca a la hora de conceder créditos, que seguro que aquí habría mucha tela por cortar y no son santo de mi devoción, precisamente, pero quiero destacar que en líneas generales, el titular concuerda con la sensación de que nuestros cimientos no son todo lo sólidos que deberían ser tras seis años de economía alcista. ¿En dónde se quedó el dinero? A ver si alguien lo explica. 

Atentamente

firma juanjo

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