Uno venía de Burgos; el otro de Lugo…

…pero ambos vivían en Vigo y entraron en contacto a través de Linkedin a mediados de 2012. Como en sus perfiles encontraron determinadas afinidades, a los pocos días estaban sentados delante de una taza de café “desvirtualizándose”, que es el paso lógico si se quieren explorar sinergias y posibles colaboraciones.

La iniciativa Suma Importancia arrancó en enero de 2013 y lo hizo tal y como ellos mismos enseñan a los emprendedores: cualquier idea de negocio se sustenta sobre hipótesis que deben ser confirmadas o refutadas ante potenciales clientes. Desde enero hasta septiembre de ese año su tarea fue generar una catálogo de servicios y ponerlos en el mercado por distintos canales, para validar cuáles eran los que más interés despertaban y verificar que los clientes estaban dispuestos a pagar por ellos. Solo así habría negocio por desarrollar. El proyecto tenía apariencia de empresa, pero realmente se trataba de dos autónomos validando una idea de negocio con la metodología Lean Startup.

Superada la prueba, en 13 de noviembre de 2013 se constituyó formalmente la sociedad saliendo al mercado con un catálogo de servicios orientado hacia aquellas temáticas que más aceptación habían tenido: desarrollo de modelos de negocio para emprendedores, y formación en el campo comercial.

En la actualidad Suma Importancia está avalada por más 6.000 horas de formación impartidas y 200 conferencias realizadas de temáticas variadas, con clientes repartidos por España, Portugal, México y Costa Rica. Es relevante la actividad formativa para empresarios en México, que les ha permitido formar a más de 15 generaciones en la escuela de negocios a la que están vinculados desde el inicio de la actividad.

A la pregunta de “¿cómo vemos el futuro?“, la respuesta sincera es: “realmente no lo vemos, ni nos importa demasiado; vemos el presente y procuramos disfrutarlo al máximo”. El mundo va tan rápido que no tiene sentido planificar lo “implanificable”; tratamos de mirar hacia adelante para descubrir nuevas herramientas que traer al presente, y a partir de ahí el objetivo es disfrutar lo máximo del día a día poniendo lo mejor de nosotros mismos en cada cosa que hacemos. El día que nuestro trabajo no nos aporte satisfacción replantearemos el negocio (o lo cancelaremos) para orientarlo hacia lo que en esos momentos más nos apetezca hacer.

Esta es la breve -pero intensa- historia de Suma Importancia, llena de alegrías y algún que otro disgusto. En lo que podamos ayudarte, ya sabes cuál es el lema que llevamos con orgullo: ¡¡nacimos para aportar valor!!